
estilográfica
A lo largo del año, hemos puesto trampas para apresar cada segundo; hemos firmado un nuevo compromiso ético y estético para alimentar el motor creativo de esta fantasía con voluntad de verosimilitud que es la nueva entrega de los almanaques Creaerte.
Presentamos en esta entrega una serie de obras originales creadas a partir de impresiones causadas; un homenaje a estilos y escuelas que nos despiertan cada día la necesaria pasión para crear.
Es precisamente, en algún lugar entre la pasión y la razón, donde encontramos el poder para convencer, a nosotros y a los demás, de que cada momento es un pequeño tesoro, y de que es obligatorio crear para creer, para crecer.

Crónica de un equipo anunciado
Pop art a la española
El Equipo Crónica (Manolo Valdés y Rafael Solbes), constituyen uno de los máximos exponentes del arte contemporáneo español. Su propuesta suponía un metadiscurso construido con imágenes de productos de consumo, el cine y la propia historia del arte.
Creaerte ha aplicado el estilo crónica a “Domingo por la tarde en la Grande Jatte” del neoimpresionista Seurat.
Así, las maneras pop de Roy Litchenstein, conviven con personajes de “Los sobornados” de Fritz Lang, guardan sitio a los clásicos “madelmanes” y se adornan con marcas comerciales, generando un nuevo mensaje cargado de contenido.

Como humo se va
Magritte y el surrealismo
Tras pasear abiertamente por las vanguardias, influido por el psicoanálisis y las teorías de Breton, Magritte aterriza en el surrealismo. Su trabajo se caracteriza por tratar las cosas como vehículos del pensamiento, produciendo sensaciones extrañas y misteriosas. Cuadros sin lienzo, hombres con bombines, amantes mutados en telas o reflejos imposibles definen su obra.
La ilustración de Creaerte se inspira en la visibilidad de lo invisible; un personaje de Pixar se mimetiza con la manzana y el bombín extraídos de su obra “El hijo del hombre”, en un mundo onírico envuelto en nubes de humo que provienen del tren, la pipa -que no es una pipa- y la chimenea..

El Estilo, revista de interiores
Mondrian: Neoplasticismo
“Desnudemos la naturaleza de todas sus formas y sólo quedará el estilo”. Así definía Theo Van Doesburg el neoplasticismo. Mondrian, su máximo exponente, sueña con números pero vive en la pintura, que crece y sufre metamorfosis. Su obra es un proceso de depuración formal que llena sus lienzos de líneas y planos compuestos por colores primarios.
La escena de interiores retroiluminada diseñada por Creaerte, imita el stijl de Mondrian, e incorpora la silla del arquitecto y diseñador de muebles Gerrit Rietveld, también holandés. La estructura de la silla constituye el equivalente tridimensional de las composiciones geométricas del pintor.

Centauromaquia
John Fordy el western
Del desierto a las praderas, de la diligencia al ferrocarril, de los forajidos a los sheriffs, de los indios a los vaqueros, la esencia del western es la transición del salvajismo a la civilización.
John Ford, maestro de directores, dibujó de forma insuperable personajes y escenarios imposibles de olvidar, dejando un corpus incontestable para conocer mejor el lado humano del lejano oeste.
La imagen realizada por Creaerte evoca la escena a contraluz de “Centauros del desierto”. Al fondo, el Monument Valley. Delante, la silueta de John Wayne, recordando al tío Ethan como si de un toro de Osborne se tratara.

El rey Neón
Vanguardia y cultura pop
Como ya hiciera París a principios de siglo, Nueva York se colocó en la vanguardia artística en los sesenta y setenta, agitando las conciencias de la más rancia aristocracia.
La Factory, erigida en epicentro de la movida cultural, reunió entre sus desvencijadas paredes a una generación alimentada por las ideas de Warhol, la música de la Velvet Undergound y los grafittis de Basquiat.
En la muestra realizada por Creaerte, las luces de neón iluminan algunos de los más grandes iconos de esa época; entre el desnudo de Marylin, la lata de sopa Campbell´s, el plátano de la Velvet y la presencia de Basquiat, asoma la portada del New York Times del día que murió Elvis.

Al filo de la navaja
Buñuel y la crítica social
Su círculo de amistades en la residencia de estudiantes marcaron el camino a seguir para el aragonés Luis Buñuel. Su obra, cargada de ácidas críticas a los estamentos sociales, le condujo al exilio.
Olvidado por su país, Buñuel ejecutó su carrera entre México y Francia. A través de su mirada, hemos visto el discreto encanto de la burguesía, al fantasma de la libertad, a bellas de día y a un perro andaluz.
El collage surrealista realizado por Creaerte atesora la dureza de su imaginario; sangre, pobreza, crueldad, belleza y tempus fugit seccionan el ojo de su retrato.

El grito en el cielo
Rodchenko: constructivismo
Rodchenko desarrolla su actividad creadora en un mundo por construir, la Rusia posterior a la Revolución del 18.
Es la vanguardia de un movimiento que grita para acercarse al pueblo.
El constructivismo insiste en lo abstracto y saca el arte a la calle con intenciones funcionales, acaso las mismas intenciones que el diseño gráfico.
Siguiendo la técnica de Rodchenko, Creaerte ha aprovechado una de sus obras de formas curvas para incrustar fotografías, diseños y tipografías propias del autor; representa la voz del pueblo, la música de la calle, la ruedas dentadas de la industria, el deporte como evasión y el ojo del individuo.

Viva Las Vegas
El paraíso del rótulo
Avanzando en limusina por Las Vegas al atarceder, una luz uniforme y perenne esconde las siluetas imposibles de los hoteles y casinos. La ciudad ilumina la noche mientras juega a vivir en representaciones de lugares históricos, en ostentosa profusión del ornamento.
El rótulo, concebido como arma de largo alcance, marea y desorienta al espectador, que asiste asombrado al salvaje banquete para los sentidos que es el Strip de noche.
En la lámina de Creaerte, el skyline de Manhattan, las pirámides de Egipto, un barco pirata, o la misma Torre Eiffel se funden en la noche para iluminar la cultura de consumo.

En la cresta de la ola
Sex Pistols y el Punk
Cuando Malcolm McLaren y la diseñadora Vivienne Westwood, vistieron de punks a un grupo de jóvenes delincuentes para promocionar su tienda “Sex” no imaginaron una repercusión mediática de tal magnitud.
Sex Pistols, abanderados de una juventud inglesa sedienta de venganza, constituyeron la respuesta inmediata a la aburrida música adulta del momento.
El cuadro de Creaerte, treinta y dos años después, recupera algunos de los iconos clásicos de la cultura punk anglosajona: crestas, imperdibles, banderas inglesas, slogans y símbolos de anarquía. ¡Dios salve a la reina!

Sopa de letras
Apollinaire y el cubismo
Desde la colinas de Montmartre, un grupo de artistas bohemios del Bateau Lavoir iluminaron los pasos de este gran provocador, que con versos de incendiaria libertad se situó a la cabeza de la vanguardia poética. Apollinaire creó los caligramas: poemas con forma, poesía sin límites.
En el diseño de Creaerte, una mujer pasea junto a la Torre Eiffel. Está realizada con fragmentos de varios de los poemas visuales más conocidos de Apollinaire. Enmarcado por cuatro piezas de autores cubistas a los que elogió e inspiró. El cubismo, representación en un plano de las cuatro caras de una imagen, está presente -de izquierda a derecha- con las apariciones de Picasso, Braque, Gris y Delaunay.

