
Si 2010 se presentaba complicado, 2011 no lo va a ser menos. Sin embargo, hemos decidido hacer honor a nuestro nombre y centrarnos en el "arte" como fuente de satisfacción y consuelo. Este año proponemos un almanaque más artístico, más elaborado y con más sustancia, como la que rebosan los utensilios que verás inmortalizados en estas láminas a modo de edificios industriales.
Como para todo en esta vida, hemos seguido unas normas autoimpuestas que limitan las posibilidades creativas pero aumentan la dificultad del envite: presentar un conjunto coherente de láminas que reflexionan sobre la fotografía, la arquitectura, la ingeniería industrial y la descontextualización del objeto. Como el manifiesto dadaísta o el futurista, "Metalurgias" contiene nuestro propio manifiesto objetivo, con doce normas, una para cada mes del año.
Por tanto, manifestamos nuestro reto para este 2011: superarnos. Y ese es el desafío que tendremos este año. Esperamos que encontréis la motivación para seguir, todos, adelante.


La obra debe ser considerada como una unidad plástica constituida por la suma de cuatro disciplinas: la fotografía, la arquitectura, la ingeniería y el arte conceptual, dando origen así a la aparición de un nuevo equilibrio. Se trata de relacionar, indagar y dialogar para alcanzar la hibridación de géneros. Esta norma debe cumplirse estrictamente, sin miedo a las opiniones de los demás y con fe en las propias.

La monumentalización del utensilio y la descontextualización de su significado son las señas de identidad de este imaginario. Se deberá barnizar la visión de la obra con una pátina de realismo mágico. Por todos es sabido que el sentido común es el menos común de los sentidos.

En la obra, la visión frontal del elemento y su puesta en escena remiten no sólo al trabajo de Hilla y Bernd Becher en la escuela de Düsseldorf, sino a todo un movimiento llamado Nueva Objetividad. Se deberá, por tanto, tener en cuenta esta máxima: "copiar a otro es plagio; copiar a muchos, homenaje".

Toda la serie está realizada en inmaculado blanco y negro, aunque luego podrá estar impresa a color. Esto puede parecer incoherente o contradictorio. Lo mismo ocurre también en los duetos sintácticos "inteligencia militar" o "empresa pública".

Los objetos presentes en esta obra han sido cuidadosamente seleccionados y escogidos por su valor simbólico y transversal. Cuanto más comunes sean, más plurales serán las interpretaciones que susciten. Y han de ser, eminentemente pequeños, porque la verdadera felicidad está en las pequeñas cosas: una pequeña mansión, un pequeño yate, una pequeña fortuna…

La obra contempla siempre una visión estática de la relación entre utilidad y construcción y ha de exponerse cuidadosamente seriada o formando retículas, atendiendo a su relación con el espacio, el peso visual y los volúmenes. Es decir, no ha de hablar a menos que uno pueda mejorar el silencio.

Los objetos deben ser manipulados antes, no después, y ser tratados pictóricamente con harinas y especias alimentarias para envejecerlos y aumentar la noción de obsoleta arquitectura industrial. Es duro, pero se puede hacer. Hay que trabajar ocho horas y dormir ocho horas, pero no las mismas.

Las fotografías se han realizado sobre escenarios naturales, limpios y diáfanos, procurando que el paisaje ayude a mostrar construcciones en desuso, integrando el objeto en el ambiente, en yuxtaposición con su utilidad contaminante. En esto consiste la creatividad ecológica: más vale prevenir que...“currar”.

La arquitectura es nuestra amiga. Las formas y volúmenes de los objetos deben simular construcciones arquitectónicas singulares, ya sean existentes o imaginarias. La fotografía debe funcionar como una reflexión meta-artística. Consideren que la filosofía solo consiste en decir ocurrencias con palabras difíciles.

Este almanaque habrá de posarse en disposición vertical, manteniendo el equilibro. De lo contrario, podría provocar el derrumbe de las estructuras metalúrgicas y el fin de su existencia. Si ocurre esto, no lo cuentes a nadie, de la misma manera que si no quieres que nadie se entere de lo que haces, simplemente no lo hagas.

